sábado, 28 de mayo de 2022

02 LA SIMA BAJO LA NIEBLA

 

Ahora que mi voz se quiebra

tengo algo que contar.

Como un reloj de arena

fluyo inexorablemente hacia el final.

 

Yo fui joven e invencible,

nada doblegó mi fe.

El primero de mi estirpe,

un ciprés que lucha por seguir en pie.

 

Pero todo fue en vano.

Nunca contemplé un milagro.

 

No es posible resistir

cuando brama un huracán.

Altos muros caerán;

ahora sabes la verdad.

 

Ruge altivo, sin piedad,

el Espíritu del Mal.

Busco a tientas, como ves,

un instante que robar.

 

No es posible resistir

cuando brama un huracán.

Altos muros caerán;

ahora sabes la verdad. 

 

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