Lluvia de estrellas en mis ojos de sal,
viejo planeta, tenue luz de fetal.
La noche oscura o el secreto de un dios,
viajas por dentro, ya no sé lo que soy.
Ofrecí mis huellas bajo el sol
y fuegos que hielan mi voz,
en mi nave la flor de papel adorna el laberinto de boj.
Cuerpos y esferas, la piel de cristal,
cruzas el tiempo, ya no hay vuelta atrás.
Sueñas canciones en la carta de Orión
toda mi vida más allá del adiós.
Exploré mil galaxias de amor
y el mal del espacio interior,
en mis venas fluye la ficción de una cruz que jamás existió.
Mis latidos suenan como el Big Bang.
Mis tierras son el cráter de un volcán.
Los sentidos cazan versos del mar
y la mente es un árbol que ha de brotar.
Lluvia de estrellas sobre mi oscuridad
viajas por dentro, tenue luz de fetal.
Sueñas canciones en la carta de Orión
escribo mi historia más allá del autor.
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