El golpe de tus latidos sueña brutal
érase una vez una historia sin final
al alcance de tus manos vivo siempre en paz
soy nadie o el último héroe de ningún lugar.
Traté de ver la vida desde el más allá
la indiferencia reina del nido hasta el mar
seguir la corriente nunca te hace más fuerte
voy a nadar en lo profundo de tu vientre.
Y mis sueños se encuentran en tu mirada
nuestras buenas intenciones siembran el mañana
cada vez que muero resucito en tus besos
nada más triste que arder solo en el deseo.
Nunca te escondas en una isla de cristal
en tu rostro clavarán máscaras de sal
intentas comprender lo que nadie te explicó
bajo la sombra del hombre no existe dios.
Doy vueltas en mi cabeza
y camino de espalda
un perro muerde mis entrañas
en la madrugada.
El rito cruel de ir en busca de mi cuerpo
jauría de cruces en mi interior desierto
las palabras lloran por una batalla perdida
nada sé de lo que aprendí en toda mi vida.
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