Escucha, la tormenta se acerca,
la inocencia despierta quimeras
y el mundo, ríos de sangre alberga.
Verás que tú eres la fuerza
de mi valor.
Recuerda, hay sombras en el tiempo
y la lluvia se desborda en mis manos.
El miedo en todo lo que hacemos
se clava en tu propio letargo.
Duerme sola sin temor,
en tus ojos brilla el sol.
Verás que tú eres la fuerza
de mi valor.
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